Algunos datos sobre el 11-M

Los atentados del 11-M de Madrid tienen tantos datos sin esclarecer aún que daría para escribir 100 libros. Hasta la fecha, el mejor documental (por delante de muchos libros) que he visto y que recoge los datos seriamente, es el francés “Un nuevo Dreyfus, Jamal Zougam ¿chivo expiatorio?” donde se da a entender que lo sucedido en España no tiene nada que ver con lo que nos ha mostrado la prensa.

Algunos puntos importantes sobre el 11-M

  • • Las autoridades tenían conocimiento de que se podía producir un atentado en España.• Estados Unidos ocultó a España referencias exactas sobre quienes iban a provocar la matanza.• En los días previos al 11-M se produjeron extraños movimientos en la Bolsa española que indicaban que en las altas esferas del poder financiero existía información previa sobre los atentados que iban a cometerse.• En los meses previos a los atentados, satélites norteamericano fotografiaron a fruición la estación de Atocha, ¿por qué?• Tras los atentados de Madrid se escondían intereses petrolíferos.

    • Una ‘mano negra’ guió a la policía para dar con los presuntos culpables de la matanza.

    • Las pruebas utilizadas por la policía para detener a los culpables fueron colocalas a modo de ‘señuelos’. Alguien delató intencionadamente a los activistas.

    • ¿Fue dinamita el explosivo utilizado en la masacre? Aún existen dudas al respecto…

    • Informes de expertos presentados en el libro demuestran que la reivindicación que hizo Al Qaeda de los atentados fue una falsificación.

    • Las cámaras de seguridad de las estaciones de tren utilizadas por los terroristas no captaron a ninguno de los sospechosos.

    • Tras el 11-M, Estados Unidos y Marruecos llegaron a varios acuerdos que beneficiaban a ambos países.

    • Los atentados fueron orquestados a modo de operación de inteligencia militar.

    • La realidad es que no existen pruebas de peso para acusar a los detenidos por el 11-M. A este respecto, en el seno de la Audiencia Nacional se ha desatado una crisis.

    • Apenas 20 minutos después de los atentados, el gobierno español sabía que ETA no estaba detrás de los hechos. Sin embargo, durante un tiempo previo a los hechos se preparó a la población para la explicación que se iba a dar.

    • Varios de los acusados eran confidentes de la policía y muchos de ellos estaban vigilados desde hacía años, pero en los días previos a los hechos se les dejó trabajar en su siniestro plan.

    • Las explosiones de los trenes fueron controladas a distancia y, posiblemente, disponiendo de una visión en conjunto de la ubicación de los trenes.

    • Los cuatro trenes que estallaron viajaban con retraso aquella mañana, ¿por qué? El nivel de puntualidad de esta línea es diariamente del 100 %. Pero ese día, algo extraño estaba ocurriendo.

    • La biografía del terrorista que dio la orden del atentado, Al Zarqawi, es en realidad una figura casi mitológica fabricada por Estados Unidos.

    • El líder religioso de los supuestos miembros de Al Qaeda en España, Abu Qatada, había llegado a un acuerdo con los servicios secretos británicos para informar sobre sus conexiones con islamistas residentes en España.

    • En realidad, Al Qaeda, tal cual nos dicen que es, no existe. En este libro se muestran las pruebas.

    • España tuvo una participación decisiva en los preparativos del 11-S en Nueva York y Washington. Sin embargo, se ha demostrado que servicios secretos de Pakistán y Estados Unidos financieron los viajes de Mohamed Atta a España para preparar los atentados.

    • El instructor que enseñó a pilotar a Mohamed Atta asegura que el terrorista no estaba preparado para pilotar aviones.

    • En las detenciones de supuestos miembros de Al Qaeda en España se han producido muchas irregularidades. En la mayor parte de los casos, no hay pruebas de ningún tipo contra los acusados. Sin embargo, la Justicia española ha seguido en este caso todas las indicaciones de potencias extranjeras.

    • Empresas españolas tienen importantes intereses en la reconstrucción de Irak.

    • Los terroristas que supuestamente participaron en la matanza no eran suicidas. Sin embargo, días después de los hechos se inmolaron en una vivienda de Leganés (Madrid). Sin embargo, este libro demuestra que aquella explosión pudo haber sido controlada y que, por tanto, no respondería al intento de suicidio colectivo.

Fuentes:

11-M: Claves de una conspiración, por Bruno Cardeñosa


Un nuevo Dreyfus, Jamal Zougam ¿chivo expiatorio?

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